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martes, 4 de octubre de 2011

Dag Hammarskjöld, la voz de la moral y el compromiso social

En un contexto actual, donde parece que la política no va más allá de los intereses partidistas o electoralistas, provocado mayormente por la ausencia de líderes y referentes políticos de calidad moral, no nos queda más remedio recordar  figuras como la de Dag Hammarskjöld,  dando énfasis a la necesidad de personajes como este en el contexto de la recuperación y rehabilitación de la política actual.

Dag Hammarskjöld, New York, Junio 1959.
Hace apenas 50 años moría Hammarskjöld,  por aquel entonces segundo secretario general de la ONU, en un misterioso accidente aéreo al Congo. Dag Hammarskjöld fue un gran ejemplo de la coherencia entre lo hecho y lo dicho. Entregado totalmente a sus responsabilidades, lidió todas sus tareas con gran devoción por el compromiso y el deber.

Sin haber militado nunca en ningún partido, y tras doctorarse en economía política, dejó huella en los conflictos sociales, políticos, bélicos y económicos de países como Estados Unidos, China, Egipto, Hungría, Israel o la Suecia del Estado del Bienestar. A raíz de su labor social, moral y política recibió en 1961, y de manera póstuma, el Premio Nobel de la Paz.

Y es que necesitamos, sin duda, la presencia de personas con valores prepolíticos sólidos entregados a la moral pública, la responsabilidad y la sociedad.

Un saludo,
Jordi Roca

jueves, 23 de junio de 2011

La Iglesia Católica como entidad social



Queremos dar un poco de luz sobre a dónde va el dinero de la casilla de la Renta que marcamos a favor de la Iglesia Católica. Desde que entró en vigor el nuevo sistema de financiación ha ido en aumento el número de declaraciones con asignación a favor de la Iglesia católica: en 2007 fueron 6.958.012, 7.195.155 en 2008. Las actividades de la iglesia (bautismos, comuniones, etc.) necesitan muchas manos para poderlas llevar a cabo. Más de 45 millones de horas dedican los voluntarios, sacerdotes, entre otros,  a ellas. En el mercado, esas horas supondrían 1.860 millones de euros. Sí, sorprende.


La Iglesia tiene un gran papel en la educación en nuestro país con 1.400.000 alumnos repartidos en seis mil centros educativos católicos (14 universidades, 84 centros superiores de formación, etc.). Por este concepto la iglesia ahorra al Estado más de 4.100 millones de euros. También cabe destacar los 17.000 misioneros españoles repartidos por todo el mundo que gastan y desgastan su vida a favor de los demás.


En los tiempos de crisis en los que nos encontramos, instituciones de la Iglesia como Cáritas o Manos Unidas se acreditan como las más eficaces y las que transmiten una mayor confianza. Esta confianza es una respuesta a los 4.500 centros asistenciales que prestan ayuda a tres millones de personas sin recursos; 86 hospitales, 55 ambulatorios, 237 guarderías, 178 consultorios familiares, 68 centros para víctimas de la violencia, etc. La respuesta de la población se puede predecir: confianza, seguridad, simpatía. Y ahora nos preguntamos, ¿sería capaz el Estado de prescindir de las mencionadas aportaciones de la Iglesia, sobre todo si tenemos en cuenta la acogida amorosa con que los necesitados son ayudados?


Foto: niños sonrientes en una escuela de las Hermanas Dominicas en el Líbano (mayo, 2007)